Otro hasta luego, otra sonrisa forzada, volver a fingir que no me quema el alma verte. Así como somos, escapando, así, chicos.
Otra noche, otro puñal, un deja vu eterno de verte ir. Un invierno más en mi cuerpo.
Los autos pasan, la gente avanza y yo sigo estancado en esta esquina, no sé a donde ir. Esperando que alguien me salve.
Frío, como tu temple, ahí estoy muriéndome un poco cada vez que te pienso, muriéndome a cada segundo.
Horas y horas de espera y nadie viene, capaz no sé expresarme, pero...
por favor.
El show debe seguir, podría tirar todo, incluyéndote a vos, al vacío. Debería hacerlo, pero con mis brazos solo puedo seguir agarrando mis rodilla, hasta desgarrarlas, hasta que el frío se transforme en dolor, el dolor en recuerdo, el recuerdo en desesperación.
La gente sólo me muestra sus defectos, y yo esperándote. La basura se acumula a mi alrededor, ya ni esta esquina es lo que era, sólo vos seguís igual de terca en hacérmelo imposible.
Loco me dicen por ahí, si tan solo supieran de tu existir...