Zapatillas de lona (y corazones nuevos)
Encontrado en un cajón virtual.
Materializarte
Y pensar, inútilmente,
que con un poema
puedo construir tu presencia.
En cada letra, en cada palabra,
cada significado -puro o no-,
creer que puedo armar tu cuerpo,
tus manos, tus ojos,
tus piernas, tus labios,
todo aquello que quisiera tener, alguna vez.
Pensar inútilmente,
como siempre se suele hacer,
que con esta parte de mí
que te estoy mostrando,
como el más hermoso de los regalos,
ya no existe el arrepentimiento,
el miedo,
el dolor,
la ausencia.
Pensar que este poema
es puro presente,
que no hay pasado que lo afecte,
no hay errores que lamente,
ni lo hagan caer en cuenta,
vanamente,
que este poema
no sos vos.
Pensar, imaginar,
desear que en algún lado,
en algún momento,
vos también intentes
materializarme,
aunque sea
con un breve pero sincero
suspiro estéril.
Y entonces los dos
sabremos por fin,
tarde como siempre,
que es muy corta la vida
para creer
que se puede olvidar
lo que realmente se amó.
Un invierno de hace unos años...
Otro hasta luego, otra sonrisa forzada, volver a fingir que no me quema el alma verte. Así como somos, escapando, así, chicos.
Otra noche, otro puñal, un deja vu eterno de verte ir. Un invierno más en mi cuerpo.
Los autos pasan, la gente avanza y yo sigo estancado en esta esquina, no sé a donde ir. Esperando que alguien me salve.
Frío, como tu temple, ahí estoy muriéndome un poco cada vez que te pienso, muriéndome a cada segundo.
Horas y horas de espera y nadie viene, capaz no sé expresarme, pero...
por favor.
El show debe seguir, podría tirar todo, incluyéndote a vos, al vacío. Debería hacerlo, pero con mis brazos solo puedo seguir agarrando mis rodilla, hasta desgarrarlas, hasta que el frío se transforme en dolor, el dolor en recuerdo, el recuerdo en desesperación.
La gente sólo me muestra sus defectos, y yo esperándote. La basura se acumula a mi alrededor, ya ni esta esquina es lo que era, sólo vos seguís igual de terca en hacérmelo imposible.
Loco me dicen por ahí, si tan solo supieran de tu existir...
Subte a la locura
Sol de 3 de la tarde, un cielo extrañamente azul, la gente tan dispareja e igual, no le pidas tanto a mi pobre corazón. El calor atravesaba el vidrio de la puerta del balcón, ella deja la computadora un minuto y gira para verme, un silencio incomodo ruborizó nuestras miradas, ya no había nada de que hablar. Un salto brusco de la cama, agarro abrigo y llaves al mismo tiempo y me encierro en la calle.
Desde el momento en que ella giraba su cabeza para verme, yo solo podía pensar en la chica del subte, un ángel que veía esporádicamente en mis viajes, alguien que atraía mis sentidos hacia el mismo punto cardinal. La mañana nunca me parece bella en la ciudad, pero como no admirar ese hermoso paisaje que me representaba. Y pues, ya estando en la calle y sin más nada de que hablar, porqué no buscarla, al menos para empapar de hermosura mi alegría.
Retiro mi pasaje y la empiezo a buscar silenciosamente con la vista, nada por aquí nada por allá. Decidí recorrer todas las estaciones para verla, ya el deseo era necesidad, la sangre quemaba en mi cuerpo. Los ojos se me enrojecían con el paso de las horas, mi teléfono ya no podía con las llamadas desde mi casa, un instinto violento y fin de las llamadas, fin de ese aparatito chillón. ¿Dónde estaba?
Ahora solo, puedo pensar en ella, tantos días buscándola allí en el subte, debatiendo con mis compañeros de cuarto y de uniforme, a quién quería mas ese ángel, tan blanca y pura, como las paredes de este cuarto, como el delantal de las enfermeras.
Pero ese ángel siempre está a mi lado. Ella es mi todo, de todos...
Moralina (1)
Las cosas que deje
...y de yapa la balada amorosa mas corta de todas, que la disfruten.
Arriba, en el Cielo
Cantemos en medio de la noche, alza tus brazos y vuela, bailemos en las luces de los pájaros soñando. Mírame con esos ojos de paloma, acaricia el viento con tus manos. Tomemos flores de una boda, de la alegría que produce dos almas que se entienden. Salta conmigo a un vacío, solo para desplegar mis alas, pídeme que vuele, que cuide que no caigas. Quiero contarte tantos sueños, colorear un muro y escribir tu nombre. Retratarte en un recuerdo y llevarte conmigo en mis caminos de éxito.
Observa el mar desde cerca, he acariciado su orilla, he limpiado sus aguas, he escrito en sus mares, plasmado parte de mí en su espuma. Con paciencia he ayudado a salir y ocultarse al Sol, a una estrella la he cambiado y le he contado un cuento a La Luna. Pese a todo ello, es gracioso pensar que no te he visto, Paloma de paz, ha pasado una semana y no te he podido hablar. Las estrellas bailan esta noche, quizás te pueda hallar, no te alejes demasiado. Podría extraviarme mientras te busco.
Renacer
Que lindo pensar en otra persona que no seas vos.
Perdido en esta libertad que me deja tu ausencia, elijo caminos, me hago cargo de mis decisiones, recurro a viejos caminos previos a vos.
Esta nueva mente se entiende a la perfección con mi alma, esas fisuras tan visibles se van reparando de a poco pero efectivamente, un nuevo yo, o un viejo yo, en este caso es lo mismo, disfruta el amor, disfruta enamorarse, disfruta vivir.
Que la hermosura de su cuerpo no destrocé esta alegría
Que su actitud me bese como ella sabe, como nunca nos dejó la envidia ajena, vamos, que mis ojos te están entregando mi alma, y mi lengua me está traicionándome de nuevo.
Oh, de los paisajes que caminaremos juntos, los sentimientos que experimentaremos, oh, si, tu mano, mi mano y el sol juntos.
Las vivencias serán hermosas, si tan solo todos no fueran quienes son, si tan solo me animara...
¡Qué esta alegría y tu ternura bailen juntos por mucho, mucho tiempo!
Amor libre
Apuesta, por lo tanto, a una nueva educación sentimental.