Arriba, en el Cielo

Mira como es el Cielo, es tan distinto y tan intenso, es enigma y es misterio. Los hombres comunes no lo entienden…Acompáñame a ver el cielo, a pasear por la inmensidad de un suspiro. Háblame de ti y acércate, cuéntame de tu vida, de cuando eras niña. Dibuja figuras en mi mente, historias graciosas. Produce un dulce en mis labios que se manifieste en una sonrisa.
Cantemos en medio de la noche, alza tus brazos y vuela, bailemos en las luces de los pájaros soñando. Mírame con esos ojos de paloma, acaricia el viento con tus manos. Tomemos flores de una boda, de la alegría que produce dos almas que se entienden. Salta conmigo a un vacío, solo para desplegar mis alas, pídeme que vuele, que cuide que no caigas. Quiero contarte tantos sueños, colorear un muro y escribir tu nombre. Retratarte en un recuerdo y llevarte conmigo en mis caminos de éxito.
Observa el mar desde cerca, he acariciado su orilla, he limpiado sus aguas, he escrito en sus mares, plasmado parte de mí en su espuma. Con paciencia he ayudado a salir y ocultarse al Sol, a una estrella la he cambiado y le he contado un cuento a La Luna. Pese a todo ello, es gracioso pensar que no te he visto, Paloma de paz, ha pasado una semana y no te he podido hablar. Las estrellas bailan esta noche, quizás te pueda hallar, no te alejes demasiado. Podría extraviarme mientras te busco.