Adelantándome al futuro me encierro en tu magia, casi por desgracia. No es lo que buscamos, sino lo que tenemos, reír por no llorar, ser feliz por ser feliz.
Sabemos que algo se esconde detrás de esa mariposa y ese jardín. Puedo vivir en tu pelo, llorar en tus ojos y dormir en tu espalda, a veces reíremos con tu locura contagiosa.
Sos esos signos de preguntas que necesitamos. Sos un final abierto, lo que me contestaré en un futuro, mientras tanto sigo pensando en vos hasta rozando el piso.
Lo que es o será, una posible variedad de sentimientos se nos escapan cada ves que nos vemos, yo siento una inútil distancia, vos sentís tu hermosa arrogancia. El ego de tu belleza no deja a nadie vivo, y nos hace vivir.
Como el viento prometiendo una ilusión cada vez que suspiras, como yo queriendo ser dueño de esos suspiros, él que te haga reír, feliz, llorar y respirar. Para que vivas muriendo por mí, para vivir muriendo por vos.
Entre tantas líneas se suelen escapar verdades y sentimientos, como los tuyos en las líneas de tu mano, un amor como receta para soñar un poco mejor.
Sos como esas melodías que uno nunca quiere que se terminen, un eterno flotar de armonías. El lugar preferido de mis ojos, tal vez el único. Sos lo más irracional que puedo llegar a amar.
La patética esperanza de inclinar la balanza. Soñar que en algún error del tiempo vas a ser mía.
Y hoy solo te vuelvo a ver.