Ya todo es inútil por lo visto.
No me voy a gastar más en vos, me estás consumiendo día a día.
Cómo negar que te amé (aunque suene tan cliché), ya no sé que mas hacer...
Las cornisas me guiñan amigablemente, el cielo se ennegrece con tu mirar. No te gastaste en preguntarme como estaba, si algo me pasaba. Ahora es fácil llorar con un ser menos, ya me podes echar la culpa libremente (aunque ya me echaste esa culpa), y sin culpa alguna.
Solo te robaré un poco más de tiempo con ese papelerío de defunción, algún que otro peso para el resto, y así por fin te habrás quitado este peso de encima. ¿O tampoco lo harías por mí?
Un último trago acompaña tu recuerdo en mi mente. Y así como se acabó el alcohol de este vaso, se acabó mi amor por vos.
Solo tienes que cerrar la caja y quemar los recuerdos de eso que nunca llego a ser... ¿O tampoco lo harías por mí?
(Solo, con amigos...asi estoy mejor).
