Freno de mano

En estos días en lo que todo se presenta lento y el tiempo parece dado por cuenta gotas, donde el sol no baja nunca y el minutero necesita aceite. En estos días donde todo parece accesorio e inútil, donde parece que todo pasa sin ningún filtro desde los sentidos al tacho de la basura de lo no reciclable. Pero no es así.
Capaz en estos momentos uno se da cuenta como son las cosas, como con los sentidos alertas uno absorbe y entiende todo sin intermediarios. Sin carteles, flechas o subrayados. Uno entiende y saca al humano que tenia guardado y no tiene miedo de humedecer los ojos ni de abrazarse. Uno piensa por si solo. La realidad se muestra joven y fresca pero es la de siempre, las estrategias se ven, los protocolos con cada vez menos aceptación quedan ridiculizados y hasta las costumbres tan absorbidas se ponen en tela de juicio.

Nos hacemos tan humanos que no nos reconocemos. Pero nos queremos tanto.